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El porqué de la psicología positiva

El porqué de la psicología positiva

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Se trata de potenciar el optimismo, la resiliencia, la creatividad, la curiosidad, la bondad, el liderazgo y otras muchas virtudes de las personas.

Érase una vez una niña de 4 años llamada Nikki. Los dos años anteriores no había dejado de gimotear. Un día, esparció unas briznas de césped en el parquet del salón. Su padre, enfurecido, le riñó, a lo que Nikki contestó:

“ Por qué sólo te fijas en lo que hago mal y no en lo que hago bien? “

Su padre era un reconocido psicólogo clínico a nivel mundial y experto en depresión, campo en el que atesoraba 30 años de experiencia. Su nombre es Martin Seligman.

Después de estar estudiando durante tanto tiempo los desórdenes de la psique humana, no le había prestado ni él, ni la psicología durante más de 100 años, el más mínimo interés a lo que funcionaba bien en el ser humano. En Objetivo Felicidad posicioné cuál es objetivo principal del ser humano, ya apuntado por Aristóteles, y para ello necesitamos trazar una hoja de ruta diferente. Fijándonos en lo que no funciona, no nos estaba ayudando en lo más mínimo en la consecución de dicho objetivo.

El incidente con Nikki le hizo reflexionar, estamos en los albores del nacimiento de la psicología positiva, rama de la psicología que sería fundada por Martin entre otros eminentes psicólogos clínicos a finales de los 90.

Para enmarcar el objeto de estudio de esta disciplina me quedo con dos definiciones:

”Es el estudio científico del funcionamiento humano óptimo”
Ken Sheldon, Barbara Fredickson, Kevin Rathunde, Mike Csikszentmihalyi, Jonh Haidt

“Es la ciencia que trata sobre los demás”
Christofer Peterson

La psicología positiva estudia lo que funciona sin olvidar lo que no, no obvia lo negativo, y seguramente la clasificación de “positiva” sea demasiado simplista para todo su ámbito de actuación. Dicho campo abarca desde la consulta clínica, organizaciones, universidades, fundaciones, divulgadores e investigadores entre otros. Los psicólogos positivos no sólo usan esta disciplina, sino que la combinan con la psicología clínica, cognitiva-conductual, etc.

Está arrojando innumerables demostraciones científicas de los beneficios de aplicar sus técnicas. Asimismo, el número de investigaciones empíricas crece de modo exponencial en el mundo entero.

No es suficiente con trabajar y seleccionar en base a competencias en nuestras empresas y si lo es hacerlo a través de las potencialidades que atesoran nuestros candidatos. Si seleccionamos para que A tenga el recurso B para hacer C, estaremos siendo muy reduccionistas, a la par que estaremos desperdiciando mucho talento. Esto sirve para entornos más predecibles, entornos seguros que pertenecen ya al pasado.

En entornos como el que nos toca vivir, debemos aprovechar al ser humano en su totalidad, facilitar el ejercicio de sus virtudes tales como el optimismo, la resiliencia, la creatividad, la curiosidad, la bondad, el liderazgo y otras muchas virtudes que atesora.

De ello se ocupa la psicología positiva, de empoderar a la persona, al trabajador, para construir una sociedad más sólida, con pilares asentados en ideales sólidos y duraderos, basados en sus fortalezas personales, y no en pilares materialistas propios de nuestra sociedad moderna.

Espero, que si te gusta el artículo, lo compartas.

Iosu Lázcoz

CEO Optitud


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