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Más líder y menos director

Más líder y menos director

Cuando hablo con amigos que trabajan en empresas con dificultades económicas, suelen coincidir en algunos de sus comentarios acerca de los mandos directivos de sus compañías:

– En general, los directores son esos grandes desconocidos, que nunca pasean por los puestos de trabajo y pasan el tiempo en su despachos recibiendo a otros directores o asisten a reuniones que nadie sabe qué finalidad tienen, y nunca lo sabrán, porque la comunicación brilla por su ausencia.

– Se quejan de que la dirección ha tomado decisiones cuando el departamento va por otro camino, por ejemplo los trabajadores se han ido especializando en una serie de conocimientos y la dirección de la empresa decide apostar por un nuevo servicio, quizás más demandado, pero los empleados carecen de experiencia en esa línea.

– En muchas ocasiones mis amigos se ríen con sarcasmo de cómo se les piden que se aprieten el cinturón, cuando llevan con el sueldo congelado más de 5 años y ven como se contratan a más directores de sueldos meteóricos para encerrarse en otros despachos.

Me da mucha pena escuchar como el modo de trabajar en su empresa genera un alto grado de desmotivación en ellos. Sé que ellos disfrutan de su trabajo, eligieron sus profesiones por verdadera vocación, es el ambiente en el que deben ejercerla el que merma sus capacidades.

De estas conversaciones extraigo que hay una clara falta de liderazgo y demasiada dirección al estilo “Cuéntame”.

¿Qué diferencia existe entre Líder y Dirección obsoleta?

Dirigir es orientación, guía y aconsejar a alguien para realizar un trabajo y así lograr los objetivos de la empresa. Dirigir es una función de servicio a los demás aunque, esto último, algunos lo olvidan en cuanto se hacen cargo del nombramiento.

Un líder es una persona que ayuda a otros hacia una meta común, mostrando el camino y creando un ambiente en el cual los otros miembros del equipo se sientan activamente involucrados en todo el proceso. Un líder tiene la capacidad o el carisma para persuadir y motivar el cambio en las personas de su entorno. No es orientar y guiar, es hacer que otros realicen acciones por su propia iniciativa.

¿Cómo trabaja un Líder frente al estilo de un Director obsoleto?

Directivo obsoleto:

– Da órdenes sin explicar el propósito.
– No da oportunidad de escuchar sugerencias.
– Crea barreras jerárquicas infranqueables.
– Ordena y obliga.
– Los operarios pierden tiempo preguntando todo a los mandos intermedios.
– Falta de coordinación entre puestos de trabajo, departamentos, etc.
– No clarifica los limites de cada competencia.
– Difícil progresar en la empresa.
– Rigidez en las condiciones de trabajo.
– No clarifica los limites de cada competencia.
– Difícil progresar en la empresa.
– Rigidez en las condiciones de trabajo.
– Sus trabajadores están desmotivados, no ven proyección profesional.
– El trabajo es una carga.
– La culpa de que la empresa no marche es porque los trabajadores no realizan bien su trabajo.
– Se sube el sueldo en cuanto hay oportunidad.
– Aunque haya mejorado la empresa no lo comunica por miedo a que los trabajadores se relajen.

Líder:

– Trasmite los objetivos y la estrategia.
– Solicita participación.
– Genera una influencia positiva en sus trabajadores.
– Fomenta el trabajo en equipo, delega, trabajadores autónomos que asumen la responsabilidad de su trabajo.
– Atento a mejorar el bienestar en el trabajo.
– Selecciona a los trabajadores acorde a sus capacidades.
– Impulsa planes de carrera.
– Busca formas de motivar a los trabajadores para lograr los objetivos marcados y que entiendan el trabajo como un reto.
– Rinde cuentas de los resultados.
– Asume las responsabilidades.
– Comparte el éxito.
– Sabe aplazar las recompensas.

Conclusión

Si en las empresas de mis amigos hubiera más líderes y menos directores obsoletos, conseguirían que los trabajadores, por su propia iniciativa y su nivel de motivación, resolvieran muchos de los problemas de la empresa, empezando por el nivel de productividad. Un trabajador que se siente parte activa del proyecto de la empresa aumenta su nivel de esfuerzo notablemente. Además sus ideas y sugerencias, gracias a su conocimiento del negocio, pueden ser más valiosas, y por supuesto más económicas, que el asesoramiento de una consultora externa.

Almudena Pons Bailly-Bailliere

Fundadora de Lean Six Sigma Consultancy Leadership