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El engagement, un elemento clave en la comunicación interna

Uno de los principales problemas a los que se enfrentan las empresas hoy en día es la falta de compromiso que detectan en sus trabajadores. Los empleados no sienten un vínculo con los valores y objetivos de la compañía y esta tendencia sólo se puede revertir aplicando políticas de comunicación interna.

Conseguir que los trabajadores aumenten su participación e implicación en la compañía se logra apostando por la creación de experiencias que les liguen emocionalmente a los objetivos de la organización y refuercen su sentimiento de permanencia en ella. Un engagement que sin duda repercutirá en la productividad del negocio, ya que se creará un clima laboral más favorable.

La clave no está en crear acciones puntuales para quedar bien, sino en hacer una apuesta en firme por crear un plan de comunicación interna efectivo y, evidentemente, llevarlo a la práctica con éxito. Por ello las empresas necesitan hacer un cambio de enfoque organizativo para crear y potenciar emociones que les acerquen a su plantilla de forma continuada y regular. En este sentido es imprescindible que se pongan en marcha acciones en las que demuestren que se preocupan por sus empleados. ¿Y esto cómo se hace?

El engagement, un elemento clave en la comunicación internaLo primero es contar con la implicación de la Dirección de la compañía, así como dotar a los mandos intermedios de recursos para que fomenten el trabajo en equipo. Una tarea que debe basarse en reuniones periódicas para fomentar la transmisión de información en ambos sentidos. Unas conversaciones que lograrán crear un ambiente de trabajo más relajado, transparente y reforzarán la conexión entre los miembros del equipo.

El empleado debe sentir que es alguien especial dentro de la compañía, no un número más, o una pieza imprescindible del engranaje y por eso no hay que evitar que se entere de lo que le ocurre a tu compañía a través de las redes sociales o los medios de comunicación en vez de por su superior.

Este tipo de reuniones no tienen que dejar de lado otros encuentros más habituales como las charlas de evaluación. Para el buen funcionamiento de una comunicación interna es recomendable que al menos una vez al año jefes y trabajadores se encuentren para revisar objetivos, replantear timings y analizar si las expectativas laborales se están cumpliendo y en caso negativo detectar dónde se haya el fallo. Además los empleados suelen ser una gran fuente de información sobre los defectos de la compañía, por lo que escucharlos repercutirá favorablemente en la evolución del negocio.

En este escenario nos encontramos con que en los últimos años ha aparecido la figura del employer branding, es decir, una persona encargada de transmitir los valores de la compañía a los empleados con el objetivo de conseguir su fidelidad y compromiso más allá de las paredes de la oficina. Conseguir que un trabajador defienda a su empresa y la recomiende es un bien impagable en nuestra sociedad, pero desgraciadamente muy poco cultivado por las pymes de nuestro país.

En comunicación interna siempre se subraya la idea de que no hay dos trabajadores iguales. Esta afirmación es muy importante porque influirá en la forma como la marca se relacione con su plantilla. ¿Verdad que no se trata igual a un cliente que a otro? Pues de puertas para adentro debería adoptarse esta misma práctica. Si se tiene bien definido el target a quién hay que dirigirse, partimos con un 50% más de probabilidades de alcanzar el éxito con nuestra campaña de comunicación.

Pese a que muchas empresas aún limitan o prohíben el uso de las plataformas sociales a sus empleados durante el horario laboral, los estudios demuestran que son unas herramientas idóneas para aumentar el engagement entre marca y trabajadores. Y no sólo hay que limitarse a permitir su uso, sino que hay que ir más allá y promoverlo a través de la formación, sólo así se logrará que el empleado se convierta en un embajador de la marca. Un influencer que puede tener mucho peso a la hora de mejorar la efectividad de las estrategias de comunicación externa de la compañía.

La formación es otro punto relevante de un plan de comunicación interno, porque la monotonía es un abismo en el que el empleado no debe caer. Las agencias de comunicación explican que si bien es importante que un trabajador se sienta motivado y valorado, también lo es que sienta que su esfuerzo aporta algo a la compañía, además de poder disfrutar de un aprendizaje continuado. Se necesitan retos continuos y es la dirección de la firma quién debe proponérselos.

En este sentido los mandos intermedios juegan un papel crucial, ya que son los responsables de detectar cuáles son los puntos fuertes de su equipo y sus motivaciones personales. Esta información le será muy útil de cara a diseñar un plan de acción en el que se planteen nuevos retos a la plantilla y se la anime a formarse para alcanzarlos.

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Raquel Coba

Equipo de www.agenciasdecomunicacion.org