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Redes sociales: ¿un espacio para informar, interactuar o vender?

Redes sociales: ¿un espacio para informar, interactuar o vender?

Las marcas acuden a las redes sociales en busca de esa llave mágica que les hará vender más, pero por sí solas estas plataformas no van a conseguir incrementar los beneficios de ninguna empresa y, mucho menos, si no se cuenta con una estrategia digital y se tienen claro los límites, características y atributos de estas herramientas.

Una falta de conocimiento y formación que sobre todo se da entre las pequeñas empresas, que curiosamente son las primeras que se lanzan al mundo social media debido a que su puesta en marcha no requiere de ninguna inversión. Sin embargo esta misma característica es la que les está haciendo fallar y cometer errores graves que pueden acabar dañando su reputación digital.

Los expertos en comunicación no dudan en asegurar que las redes sociales no son un canal de ventas, pese a que bien gestionadas pueden lograr ese fin puesto que gracias a ellas las compañías aumentan su visibilidad, notoriedad, credibilidad, captan nuevos clientes y refuerzan los lazos con los consumidores ya conseguidos. Se trata de un recorrido a largo plazo, en el que los milagros no existen. Si una marca quiere ver cómo su negocio crece a través de las redes sociales necesita cumplir dos simples reglas:

– Contar con una estrategia digital.
– Tener paciencia.

Dicho esto podríamos añadir que las empresas, si quieren alcanzar el objetivo de vender más a través de las redes sociales, antes tienen que pasar por dos fases importantes e ineludibles: la de informar y la de interactuar. No olvidemos que estamos ante unas herramientas que sirven para comunicar y no se trata de ir dando datos uno tras otro, sino de aportar aquello que el usuario quiere consumir y para dar en el clavo hay que conocerle bien.

La escucha activa en las redes sociales es tan importante como la redacción de contenido, no sólo porque permite a las compañías responder dudas y detectar posibles casos de crisis de imagen antes de que se expandan, sino porque el diálogo ayuda a las marcas a conocer y segmentar su target, lo que les facilitará la tarea de crear contenido de valor.

Cuando un usuario encuentra informaciones que para él son interesantes se muestra receptivo a compartirlas, ayudando a su difusión. Y en el caso de que el contenido compartido sea parte de la web corporativa de una empresa, ésta comprobará como su ratio de visitas aumenta. No estamos hablando sólo de compartir texto, porque eso sería limitarnos. En la era digital las infografías, gifs, vídeos, fotografías, etc. tienen un gran poder de viralización y las compañías tienen que aprender a explotar estos recursos para explotar el rendimiento de su estrategia digital.

Si tras un tuit o un like un usuario acaba visitando, leyendo, compartiendo y comentando el contenido que encuentra en una web corporativa, podríamos decir que el plan de social media de esa marca ha triunfado. Luego tocará mantener el nivel de interés del lector y conseguir que repita su experiencia pero el primer paso para la fidelización ya se ha dado, porque se ha atraído su atención.

No hay que olvidar que las redes sociales no deben convertirse en un espacio dónde las marcas se pasen el día mirándose el ombligo. Los egos deben de quedar al margen, igual que las informaciones puramente comerciales.

Como conclusión, diríamos que las redes sociales son un medio más para llegar a nuestro target pero no el único puesto que diferentes estudios revelan que estas herramientas triunfan más entre los jóvenes que entre los mayores, que prefieren informarse a través de los medios de comunicación tradicionales. Unas diferencias generacionales que aunque poco a poco acortan distancias, existen y hay que tenerlas en cuenta antes de crear una estrategia de social media. En comunicación los objetivos no han cambiado, pero los canales para llegar a ellos sí.

Raquel Coba

Equipo de www.agenciasdecomunicacion.org