Saltar al contenido
SomosBiz

El cambio social desde la gestión de personas en las empresas

El cambio social desde la gestión de personas en las empresas

¿Qué responsabilidad tenemos como individuos dentro de las organizaciones? ¿Cómo afectan las directrices de éstas a los cambios sociales que vive nuestra sociedad? ¿Pueden los departamentos de Recursos Humanos de las empresas ser potenciales generadores de cambios que lleguen a transformar nuestra sociedad?

Los cambios sociales suponen (y cito de manera literal de Wikipedia): “una alteración apreciable de las estructuras sociales, las consecuencias y manifestaciones de esas estructuras ligadas a las normas, los valores y a los productos de las mismas”.

Como individuos en las sociedades más modernas hemos ido viendo el peso que tenemos cuando nos unimos y revelamos contra lo que consideramos injusto. Hemos visto a los ciudadanos lanzarse a la calle y reclamar aquello que como individuos no debemos nunca dejar que nos quiten: nuestra Libertad (que no libertinaje ni libre albedrío). Y hemos reclamado que sean nuestros políticos los que trabajen para nuestro beneficio y no al revés.

Sin embargo, esta libertad que sentimos y manifestamos en la calle se ve mucho más silenciada dentro de las empresas. ¿Acaso allí nuestra opinión no cuenta? ¿No es allí donde de forma más manifiesta colaboramos con el resto de nuestra sociedad aportando nuestro mejor saber hacer? ¿No deberíamos comportarnos siempre de igual forma y no dividir nuestra faceta personal y profesional? Nuestra integridad y moralidad debe penetrar dentro de las organizaciones y trasladar allí también la generación de cambios que afecten a nuestra sociedad.

Desde Recursos Humanos se busca (y rebusca) personas con #Talento (o eso parece si atendemos a la cantidad de veces que se repite la palabreja por las redes, más aún en plataformas como LinkedIn). Sin entrar a juzgar si se hace en las empresas de la forma adecuada o sólo como señuelo, si buscamos gente que se diferencia por unas características y aptitudes especiales, deberemos en las organizaciones seguir una evolución alineada con la propia sociedad y sus individuos para converger cada vez más en formas de dirigir que contemplen una buena Responsabilidad Social Corporativa (RSC). De lo contrario, el talento podría no llegar a ellas o lo que sería más lamentable para todos: “morir” en ellas.

Sólo así se evitaría un fuerte choque entre las anteriores generaciones (las que actualmente dirigen la mayor parte de las empresas) y la actual y cada vez más presente “sociedad/juventud Millenial” (jóvenes que aun habiendo nacido en la bonanza de la sociedad occidental, están comprometidos con la sociedad y lo trasladan a todos los ámbitos de su vida incluido el profesional).

Las empresas deberían seguir creando o, las que no lo hacen ya, empezar a crear iniciativas y políticas que, más allá de quedar bien en un papel, comprometan al individuo con la organización buscando no sólo el lucro sino la aportación a la sociedad mediante su desempeño.

Y así, entre todos, podremos afirmar que si se busca lo mejor (para el individuo, así como para la sociedad), las propias organizaciones deben impulsar que esos cambios que vivimos en las calles se trasladen a sus crucetas y mesas de reuniones siendo ésta la mejor expresión de representar a una sociedad que avanza en busca de la mejora continua para TODOS.

José Rivas

Auditor Logístico Zimmer Biomet y Blogger