Cuando una empresa se plantea un proyecto ecommerce debe centrarse en los KPI que puede controlar y establecer un plan de rentabilidad. El entorno digital es inestable y depende de ciertas variables, y no nos queda más remedio que usar métodos que nos permitan desarrollar hipótesis y análisis con datos para tener una toma de decisiones lo más científica posible.

Si el método lean startup lo aplicamos a una metodología de procesos obtenemos una serie de pasos que nos facilita el trabajo. A esta fusión le llamaremos lean ecommerce.

Cómo podemos aplicar esta metodología

En primer lugar, debemos tener datos iniciales para poder definir unos KPI y así poder crear las primeras hipótesis.

De la misma manera que para conocer la velocidad necesitamos un punto de referencia, usaremos la competencia como ese punto. En la actualidad, hay suficientes herramientas para conocer las visitas de la competencia, las búsquedas, etc. Si somos mínimamente hábiles haciendo cálculos inversos sobre medias, podemos suponer los resultados de la competencia. Por lo que podemos definir nuestras primeras líneas de actuación.

Usar los datos en la inversión tecnología

Usando los datos de referencia, podemos haber determinado si nos acercamos a los líderes (competencia) y llegar a generar 3 escenarios (pesimista, conservador y optimista) sobre una hipótesis.

Por ejemplo, damos por plausible que podemos llegar a 1.000 pedidos al mes si intuimos que reduciremos un 70% nuestro margen, pues tendremos que invertir en publicidad y gestión. Obtenemos una cifra que “definirá” nuestro margen de maniobra, por lo que podemos multiplicar esta cifra por el número de meses en que queremos obtener el retorno de la inversión y conoceremos nuestros límites.

Teniendo en cuenta que, gracias a las herramientas de analítica, deberemos “iterar” (realizar adaptaciones) muchísimas veces, lo más recomendable sería que la cifra global se reparta en la parte inicial y las mejoras posteriores.

Y de esta manera podremos determinar qué plataforma nos puede beneficiar. Muchas veces se cae en el “postureo digital” y se seleccionan herramientas más porque lo tiene el otro o por una percepción de supuesta calidad, cuando empresarialmente es más responsable tener en cuenta el retorno de la inversión y tiempo de implementación.

Los pasos del lean ecommerce

Por definición, la metodología original se basa en un principio fácil: muestra el producto y comprueba si te lo quieren comprar. Por lo que muchas veces realizar landings de preorder, campañas de test bajo una versión beta, el lanzamiento de una campaña en marketplace, etc., nos darán el interés del mercado.

La esencia del lean ecommerce es que todo lo que tenemos puede mejorar y la mejor manera no es otra que analizando constantemente y actuando de la misma forma y bajo varios criterios de prioridad. Una evolución constante y una inversión básica afectarán positivamente al resultado de nuestro negocio.