Saltar al contenido
SomosBiz

¿Quién debe liderar la Transformación Digital?

¿Quién debe liderar la Transformación Digital?

[vc_row css=”.vc_custom_1445508968419{margin-bottom: 0px !important;}”][vc_column][vc_column_text css=”.vc_custom_1445507518888{margin-bottom: 30px !important;}”]

En este segundo artículo sobre cómo llevar a cabo el proceso de transformación digital de tu empresa con éxito y sin agobios, quiero hablaros sobre aquellos que están llamados a liderar el proceso de cambio.

Antes de entrar en materia, quiero dejar claro que la transformación digital es un reto de las personas, no de la tecnología, y que el papel que juegue cada una de ellas en este proceso y dentro de la empresa será fundamental y determinante para tener éxito y alcanzar nuestro objetivo: “Sin personas no habrá transformación digital”.

No importa el puesto que desempeñes dentro de tu compañía, si algo ha quedado claro con el paso del tiempo es que todo evoluciona y debe adaptarse a los nuevos tiempos y a las nuevas demandas de la sociedad; por supuesto todo ello acompañado de las nuevas tecnologías disponibles.

A pesar de esta evolución, hay un aspecto que considero que no ha cambiado al ritmo que sí lo han hecho otros factores. Estoy hablando del modo de dirigir y gestionar a las personas. Estoy seguro de que todavía reconoces modelos de liderazgo presentes en la actualidad tal y como lo estaban antaño. Precisamente esto es lo que debe cambiar. Es imposible acometer cualquier transformación si no cambiamos primero nuestra forma de entender el mundo de la empresa, si no cambiamos nuestra idea de para qué estamos y cuáles son nuestras responsabilidades. Y es que, “sin personas, sin aportaciones individuales, sin equipo y sin aportaciones grupales NO HAY EMPRESA, y empezaran a aparecer los asesinos de organizaciones, incluso en serie”.

Desde hace unos años, no sé si por moda o por el afán diferenciador, los puestos clásicos de director, manager, etc., han sido sustituidos por la nomenclatura Chief+algo+officer. Sin embargo, muchos no han caído en la cuenta de que lo que menos importa es la denominación, y lo que más, la evolución necesaria para los retos que se nos plantean en el mundo actual.

Del mismo modo, tenemos que ser conscientes de la necesidad del nacimiento de nuevos puestos en nuestra empresa –relacionados con las nuevas tecnologías– de los que no éramos conscientes hace unos años, y tener la convicción de que nacerán otros que ahora mismo tampoco nos planteamos.

Pero la pregunta principal que nos debemos hacer es: ¿quién debe liderar y organizar los cambios que se deben producir en la empresa? Es una cuestión que debemos resolver antes de continuar ya que, si no lo tenemos claro, pueden surgir verdaderas luchas bizantinas en las que, como siempre, acabaran perdiendo los más débiles.

No tenemos una respuesta cerrada a esta pregunta, pero si hay algo que debemos hacer, sí o sí, es formar una coalición gestora, en la que todos los miembros de la empresa trabajen conjuntamente, repartir tareas y siempre caminar hacia el mismo objetivo. Esto es un trabajo en equipo, no de una sola persona.

¿Tienes un plan de transformación para ti? ¿No? Pues es lo primero que deberías hacer antes de plantearlo para los demás, te va a ser necesario. ¿O es que no has pensado en el futuro? Lo que nos va a definir profesionalmente en un futuro –que, por cierto, está cerca– y lo que se demandará de nosotros, puede que sean aptitudes y actitudes conocidas, pero seguro que todas ellas tendrán un vínculo muy fuerte con la tecnología. Aparecerán nuevos comportamientos y habilidades necesarias, como las decisiones con pensamiento crítico, la inteligencia social y de las emociones, el pensamiento innovador, la mentalidad creativa, la gestión y selección de la información, la colaboración virtual, etc.

Y para ello debemos prepararnos, especialmente en nuestra concepción mental. ¿Que no estás del todo convencido de ello? Echa la vista atrás y comprobarás que lo que se pide en las empresas ahora nada tiene que ver con lo que se pedía hace unos años, eso sí, siempre manteniendo los valores necesarios, pero modernizados.

Puede que, llegado a este punto, nos falte el aire por la ansiedad, pero controla la respiración que continuamos, y verás cómo lo conseguimos si juntos nos ponemos manos a la obra.

Bienvenido Martínez

Director del área de Gestión, Estrategia y Técnica de los Masters de IDE-CESEM


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *