Hablamos con Javier González Pareja, presidente del Grupo Bosch para España y Portugal.

Usted está al frente de Bosch desde el 1 de enero de 2017, pero conoce la empresa desde hace más de veinte años. ¿Qué aporta su experiencia a la dirección de una gran corporación como ésta?

Llevo en la compañía 23 años, y durante este tiempo, he pasado largos periodos fuera de España en distintas sedes del Grupo. Por ello, aporto, por un lado, la experiencia del conocimiento de la compañía en España, al haber trabajado aquí; y, por otro, la visión de cómo se trabaja en otros países de Europa. Lo que está claro y he aprendido en tales años es que los españoles podemos competir y trabajar como cualquier otro colega nuestro, sea del país que sea. Es importante destacar el rigor a la hora de trabajar y la forma más abierta y de innovación que nos diferencian de otras culturas. El Grupo Bosch en España y Portugal da trabajo a más de 13.000 personas (en España somos 8.900), siendo una de las regiones más importantes en Europa para la empresa. Yo soy una pieza más en la compañía.

 

Bosch presentó recientemente resultados, con una facturación de 2.300 millones de euros. ¿Cuáles son sus principales mercados?

El pasado año nuestras ventas a terceros crecieron un 7,5% en relación al anterior ejercicio de 2015. En España contamos con más de 20 emplazamientos (10 fábricas), y las ventas netas de todas las sociedades que tienen su domicilio fiscal en España alcanzaron los 2.800 millones de euros, con un crecimiento aproximado del 1%. Dentro del Grupo Bosch en Europa, el mercado español es el quinto mayor. Bajo el lema “innovación para tu vida”, Bosch quiere estar presente en una gran parte de las áreas de la vida de cada uno de nuestros clientes. Nuestras actividades se dividen en cuatro grandes áreas de negocio: mobility solutions, industrial technology, consumer goods, y energy and building technology. Lo que queremos es ofrecer soluciones innovadoras para la movilidad conectada, las ciudades inteligentes (smart cities), fábricas inteligentes… Esto suena muy bien, pero sólo es posible llevarlo a cabo con profesionales como los que tenemos en Bosch, es decir, nuestra apuesta por el smart people.

 

¿Qué rama de la actividad del grupo tiene mayor peso y consiguió mayor facturación el pasado año?

España es el segundo país de Europa con mayor producción de automóviles, pues el pasado año se produjeron más de 2,8 millones de automóviles, algo sólo superado por Alemania. Esto hace que nuestro negocio de mobility solutions represente algo más de la mitad de las ventas totales del Grupo, siendo muy fuerte y una apuesta competitiva de futuro. El área de bienes de consumo, que incluye nuestra filial de electrodomésticos, y la división de herramientas eléctricas, son también ambas las de mayor contribución al mercado.

 

La innovación, término que puede significar muchas cosas, es determinante en una empresa como Bosch. Se puede explicar seguramente hablando de cosas concretas. ¿Cuáles?

Si tuviera que describir la palabra innovación en pocas palabras, diría: piensa rápido, empieza poco a poco, y ponlo en práctica rápidamente. En el grupo contamos con muchos ejemplos de lo que es innovación. En electrodomésticos, las cocinas del grupo Bosch se desarrollan en España, donde tenemos a más de 400 personas dedicadas a actividades de investigación y desarrollo. Innovar también es pensar en el futuro. Nuestra visión del coche del futuro se ajusta a la triple cero: 0 estrés (porque conducirá él solo), 0 emisiones (sistemas no contaminantes de propulsión) y 0 accidentes (es el fin de estos con los nuevos coches). Otra innovación, para Bosch, es combinar las tecnologías de varias áreas de negocio, por ejemplo: la división de automóvil y el área de electrodomésticos, donde tenemos un horno que puede comunicar con un coche. ¿Y esto cómo se une y para qué? En el mundo del automóvil, existe la tecnología (sonda lambda) que mide gases y temperatura, y es la misma que se utiliza en el horno, donde la podemos utilizar para medir la temperatura en diferentes capas de lo que vamos a cocinar, y garantiza así, que lo que hemos cocinado está hecho por dentro y por fuera. Hay sinergias entre tecnologías de diferentes áreas, y aquí es donde ponemos más énfasis. Además, Bosch es el mayor productor mundial de sensores. Algo que también es del área de la automoción, y que se aplica en la agricultura, por ejemplo, en un olivo: si el árbol nos dijera cuándo necesita ser regado, se podría reducir un 50% del consumo de agua, un bien escaso en España. En este sentido, hace poco hemos presentado en Andalucía un proyecto experimental de olivos inteligentes, lo que yo denomino smart trees.

 

¿Cuánto del presupuesto de Bosch va destinado a innovar?

A nivel mundial, Bosch destina entre el 9 y el 10% de su facturación a I+D. Esto quiere decir, por ejemplo, el año pasado unos 7.000 millones de euros por año, y contamos con 59.000 investigadores a nivel mundial. Esta inversión en I+D nos permite pensar a largo plazo, y ajustar y cumplir nuestro desafío de autofinanciarnos.

 

Dentro de las actuaciones de smart cities, ¿qué proyectos tiene Bosch en desarrollo?

Ante todo, quiero destacar que España es pionero en smart cities. Por ejemplo, el congreso mundial de smart cities se celebra en Barcelona, y el Mobile World Congress también. Entre los proyectos que, en Bosch, desarrollamos en este sentido, destaco el de video-vigilancia, que es necesario en determinadas ciudades, y nosotros ofrecemos el servicio de monitorización de este servicio. Otro a remarcar es de calefacción inteligente, para dar calefacción a una parte de la ciudad. Y, por supuesto, trabajamos en otros proyectos que verán la luz muy pronto.

 

Para Bosch, hablar de industria 4.0 está a la orden del día. ¿Cómo explicaría usted esta revolución en las propias fábricas de su empresa?

Bosch cuenta con 280 fábricas a nivel mundial. En España hay 10, y en prácticamente todas hay algún proyecto 4.0. Por ejemplo, en la fábrica de Lliçà de Munt, en Barcelona, implantamos el primer sistema de control de producción y dispositivos inteligentes para monitorizar en tiempo real la producción; es decir, el Big Data aplicado a la producción. También, y gracias al proyecto Horizonte 2020 de la UE, queremos convertir a nuestra planta de Castellet, también en Barcelona, en la primera fábrica en España que tenga un sistema de robot colaborativo. Actualmente robots y personas trabajan por separado, mientras que los robots colaborativos trabajan junto a la persona. Esto es para combinar tareas repetitivas (como levantar pesos), con una supervisión automática de calidad, para que los operarios no tengan que hacer este trabajo tan pesado y puedan dedicarse a otros temas. Además, Bosch vende sistemas de industria 4.0 a terceros.

 

En su presentación sobre los resultados de la empresa avanzó que la compañía llevaba un tiempo inmersa en una transformación para pasar de ser un gigante del hardware a una empresa de IoT. ¿Cómo lo van a desarrollar?

Llevamos 131 años siendo una empresa de hardware industrial y, sin abandonar esa parte, queremos ser una empresa de software. Al final, nuestros clientes no quieren usar productos, sino soluciones, y por esto debemos ofrecer soluciones completas (el hardware, el software, la conexión entre ambas y un cloud propio). Pretendemos que la gran parte de nuestros productos tengan conectividad. Un ejemplo de esto lo vemos en nuestra área de mobility solutions, pues uno de los problemas actuales a la hora de conducir es que el 30% del tiempo está destinado a buscar aparcamiento. En Bosch estamos desarrollando un sistema de aparcamiento comunitario que detecta huecos libres en la calle donde poder aparcar para optimizar esta función.

 

¿La inteligencia artificial es la última frontera en sus desarrollos? ¿Cuánto depende o dependerá en el futuro Bosch de estas nuevas tecnologías?

Le damos la gran importancia que tiene. Consideramos que, en un máximo de 10 años, todos los productos Bosch estarán desarrollados, fabricados o equipados con inteligencia artificial. Así, en los próximos cinco años, invertiremos 300 millones de euros en crear centros propios de inteligencia artificial.

 

Ya ha señalado cómo se va a transformar el automóvil en poco tiempo. ¿Qué características va a tener la movilidad del futuro?

Va a ser libre de emisiones, conectada, autónoma e intermodal. Vamos a coger diversos tipos de transportes, no sólo el coche, y estará enfocada a la combinación de diferentes tipos de movilidad con el objetivo de conseguir la forma más óptima para ir de un lugar a otro.

 

Otra cosa que nos sorprende por poco conocida: Bosch es el mayor productor de motores eléctricos para motos y bicicletas. Este también es un mercado en expansión, ¿verdad? ¿Qué supone este segmento para Bosch?

La movilidad eléctrica es creciente, pero todavía hay flecos por solventar. Por un lado, el coste, y aumentar la autonomía y la batería, además de disminuir el tiempo de carga. Aunque espero que esto se resolverá el breve, no podemos decir que, de hoy a mañana, la movilidad eléctrica pueda ya aplicarse.