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Cómo detectar al ‘ eterno adolescente ’ a través de la escritura

El término Pueril (del latín puerilis) señala el periodo de la vida que se sitúa entre la niñez y la etapa adolescente. Este período tan sumamente sano y

El término Pueril (del latín puerilis) señala el periodo de la vida que se sitúa entre la niñez y la etapa adolescente.

Este período tan sumamente sano y natural en la vida de los hombres, puede convertirse en una neurosis si se alarga demasiado en el tiempo. Cuando esto sucede, nos estamos refiriendo entonces al arquetipo ‘Puer Aeternus’ o eterno adolescente, nombre de una deidad antigua, y donde podemos verlo claramente reflejado en la imagen de Peter Pan: ese niño eterno que se niega a crecer, a madurar.

El hombre identificado con este arquetipo conserva durante demasiado tiempo los rasgos psicológicos propios de un adolescente, junto con una extrema dependencia respecto de su madre. Como señaló C. Jung, las dos perturbaciones típicas de un hombre con un complejo materno preponderante son la homosexualidad y el donjuanismo. En este último caso, busca en cada mujer la imagen materna de la mujer perfecta, sin defecto alguno, capaz de satisfacer todas sus necesidades y con una actitud romántica propia del adolescente. En realidad, lo que busca es una diosa-madre.

H.G. Baynes llamó a este tipo de neurosis ‘la vida provisional’: un sentimiento de que todavía no ha llegado la mujer realmente deseada y la fantasía de que en algún momento futuro va a suceder, siempre que esta actitud se prolonga demasiado en una edad avanzada.

Veamos algunas características de la personalidad Puer Aeternus:

– Si hay algo que este tipo de hombres temen por encima de todas las cosas es a comprometerse. Les aterra quedar ligados a algo, entrar de pleno en el tiempo y el espacio.

– Muestran atracción por los deportes peligrosos, sobre todo por aquellos relacionados con las alturas (escalar montañas, volar), ya que quieren llegar a lo más alto, lo que simbólicamente expresa un anhelo de separarse de la madre, de la tierra, de la vida corriente. A su vez, les gusta correr riesgos porque el riesgo es motivo de gloria o de una muerte prematura que todavía lo hace más eterno.

– Son, por naturaleza, muy impacientes e impulsivos, sin límites. Es la omnipotencia infantil.

– Una dificultad que debe enfrentarse el hombre Puer Aeternus es el mundo laboral: detestan las responsabilidades relacionadas con la adultez, los trabajos monótonos y sacrificados.

– Cierto narcisismo.

– Falta de implicación, indiferenciación y dificultar para escoger.

– Dinamismo, audacia, temeridad, curiosidad, imaginación, alegría y a la vez inadaptación.

– Bajo la alegría y la despreocupación encontramos también soledad, incertidumbre, melancolía.

¿De qué forma puede evolucionar un hombre Puer Aeternus?
Para ello hace falta una fuerza estructurante y una interpretación de la noción del tiempo, por lo que debe conectar con una mujer Senex (arquetipo descrito por Jung como el Anciano Sabio), que representa el gran padre, el que encarna el orden y la disciplina.

Veamos algunos rasgos de la escritura del Puer Aeternus:

– Claros componentes infantiles. Puede haber escrituras evolucionadas, pero no llegan a ser totalmente adultas.

– Escritura más bien redonda e inflada.

– Yuxtaposición (letras separadas una a una).

– Indiferenciación de zonas (no se distingue con claridad las 3 zonas de la escritura: zona superior, cuerpo central y zona inferior).

– El eje de la escritura es más bien vertical.

– Jambas (zona inferior de las letras f, j, g, y) truncadas, débiles o torsionadas.

– Exceso de blanco en la página (respecto a la masa gráfica). Esto demuestra hasta qué punto les atrae lo invisible.

– Suspensiones (letras que quedan en suspenso y no alcanzan la línea de base).

– Ninguna función de Jung está bien diferenciada (pensamiento, sentimiento, intuición, sensación).

En definitiva, como el Puer Aeternus necesita reforzar su Yo, debe enfrentarse con Senex (a pesar de que lo considera un obstáculo e intentará evitarlo) y encontrarse con el Anima (niño) que le hará desprenderse de la gran madre y por tanto desprenderse de la angustia que le provoca, para que poco a poco pueda enfrentarse y reencontrarse.

Àngels Duelo

Grafóloga.