El envejecimiento de la población mundial es un hecho. Según la Fundación General CSIC, en España, en el año 2050, las personas mayores de 65 años representarán más del 30% del total de la población. Y los octogenarios llegarán a superar la cifra de cuatro millones.

Por este motivo, cada vez son más las empresas que piensan en el bienestar de los mayores con el desarrollo de diferentes innovaciones. En menos de 30 años se ha duplicado el número de personas mayores de 65 años, y actualmente representan el 17% de la población total, con más de 7 millones de personas, de las que aproximadamente un 25% son octogenarias.

Atendiendo a sus necesidades, nació Familyar, una plataforma de comunicación entre las entidades, las personas mayores y sus familiares, cuyo objetivo es evitar la soledad y el aislamiento social de los mayores. “Se trata de una plataforma móvil para smartphones y tabletas, de uso intuitivo, diseñado para la gente mayor y que involucra profundamente a las familias y a los servicios de salud en el proceso del cuidado y bienestar de la persona mayor. Disponible de forma gratuita para las familias”, explican sus responsables.

Gracias a ella, las entidades sociales disponen de un canal de comunicación para enviar información, de forma masiva o individualizada, a las personas mayores y a sus familiares. Con ello, se pueden notificar alertas en el momento oportuno, enviar consejos sobre bienestar y salud o planificar actividades en un calendario compartido. También cuenta con funcionalidades como la videollamada, el envío de mensajes de texto, imagen o vídeo y la gestión del calendario.

 

Familyar está diseñada y desarrollada por AdaptiveCity, una empresa joven ubicada en El Prat de Llobregat (Barcelona), especializada en el desarrollo de soluciones para entorno móvil y smart cities. Cuenta con un equipo propio de desarrolladores, conocen el sector y la tecnología que ofrecen.

 

En el sector social en el que se mueve Familyar hay determinadas necesidades detectadas. Así lo comentan sus fundadores: “puede ser más fácil de entrar, si el producto que presentas resuelve la necesidad y aporta valor y servicio”. Ellos detectaron esta necesidad que no estaba del todo cubierta y lanzaron dicha solución. De hecho, lo mejor de emprender es, para los fundadores de AdaptiveCity, la satisfacción de dar solución a una necesidad. Mientras que reconocen que, “un hándicap son las dificultades económicas y de recursos con las que te encuentras al iniciar un proyecto”. Comentan que, en unos años, esperan evolucionar, al mismo tiempo que la sociedad, “haciendo crecer el producto y ampliando servicios”.