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Nace el brainswarming, para generar ideas

Nace el brainswarming para generar ideas

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Seguro que todos vosotros habéis participado en una sesión de brainstorming (“lluvia de ideas”). En estas sesiones, muy comunes en todo tipo de empresas y negocios, todas las ideas fluyen y son buenas. El autor Kevin Maney se cuestiona si realmente las ideas importantes salen de las sesiones tradicionales de lluvia de ideas, e introduce el concepto de brainswarming.

La idea de brainswarming surgió de estudiar como las grandes compañías realizan sus procesos de generar ideas. Observó como generar ideas consiste en un proceso más continuo y dinámico, y le recordó a un enjambre (swarming) de abejas. Los equipos de trabajo se unen para trabajar en un problema, se desplazan, cambian, y siguen trabajando hasta que resuelven el problema.

Para implementarlo de forma sencilla os podéis guiar por estos pasos:

– Disponer de un equipo adecuado. Se ha demostrado que los equipos que están acostumbrados a trabajar de forma conjunta y disponen de fluidez entre ellos tienen una mayor probabilidad de éxito. No está de más que éstos “enjambres” cuenten de vez en cuanto con la participación de un consultor externo que aporte nueva energía al grupo.

– Antes de empezar la sesión de brainswarming es importante hacer un trabajo previo con los miembros del grupo. De éste modo se aportará un mayor número de ideas y facilitará identificar las mejores.

– Cambiar de sitio o cambiar el sitio. El peor lugar para generar nuevas ideas es el sitio dónde ya solemos estar (despachos, salas de reuniones…). Una interesante propuesta es destinar una sala dónde se disponga de sofás, de pizarras, algún juego para distraerse… Los miembros del equipo deben estar cómodos de modo que las conversaciones fluyan.

– Aquí sí hay reglas. A diferencia del brainstorming dónde la única regla es que no hay reglas, aquí es un poco distinto. En éste caso se aconseja establecer una mínima estructura, fijando por ejemplo un punto de partida o un tiempo límite. También se valora como positivo las críticas a las ideas expuestas. De éste modo se pueden generar debates que confluyan en una gran idea.

– Las mejores ideas: ¡que no se escapen! Es importante que uno de los miembros del equipo se encargue de recoger las ideas. Se pueden hacer fotos de las pizarras, recogerlo en una tableta… Se debe buscar la mejor manera de retenerlas.

– ¡No parar! Aunque la reunión finalice, es importante mantener el equipo (enjambre) junto de modo que sigan en contacto y puedan ir surgiendo nuevas ideas.

Marc Fernàndez

Business strategy consultant Investor in startups | Writer | Speaker


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