Tu futuro profesional depende de tu empleabilidad y en tiempos de la Revolución de las Cosas, que es la segunda que se produce en este siglo XXI (tras la tecnológica de sus inicios), depende más que nunca de ti y de tu filosofía ante el trabajo.

Asumir esta responsabilidad conlleva afrontar tres retos importantes:

– Convivencia de cuatro generaciones en un mismo espacio laboral.
– Disrupción económica y del trabajo, por la evolución tecnológica.
– Menor oferta de empleo y mayor brecha salarial, a consecuencia de ambas.

1. ¿Cómo adaptarte a este entorno disruptivo?
Un entorno disruptivo se caracteriza por la ausencia de precedentes, así que tu única opción es hacerte protagonista de tu trayectoria profesional, caminar, tomar decisiones y comprometerte con ellas. Esto te aportará experiencia, resiliencia y competencias transversales, muy necesarias para gestionar tu propia evolución y compatibilizarla con la tecnológica y la del mercado.

Para ello, es importante desmitificar, cuanto antes, tanto el éxito como el fracaso, pues ambos serán una fuente de aprendizaje para tu futuro, que requerirá iniciativa y autoliderazgo.

2. ¿Tiene sentido aspirar a un trabajo para toda la vida?
En un entorno como el actual, lo extraño sería no cambiar, teniendo en cuenta además que se prolonga nuestra vida laboral cada vez más. Por eso, la gestión del cambio y la incertidumbre van a ser algunas de las competencias más valoradas y, por lo tanto, es fundamental abrazar la filosofía del cambio como una característica intrínseca a nuestra vida profesional.

Más que buscar trabajo, buscamos una dedicación profesional con recorrido que nos permita aportar valor, evolucionar desde ella y aplicarle reinvención constante, cada vez que el contexto lo requiera.

3. ¿Existen las profesiones estables?
La palabra estable es estática, así que yo prefiero utilizar profesión sostenible porque sugiere movimiento y es más coherente con el momento. Eso nos facilita integrar la conciencia de cambio en el día a día, e incorporarla en la actitud, acciones y modo de caminar. Es sutil, pero importante, porque las palabras están conectadas con pensamiento y acciones. Así integrarás esa filosofía del cambio y, con el tiempo, aprenderás a identificar sus señales, preverlo e ir modificando tu trayectoria con fluidez, desde la conexión y de acuerdo con tu propósito.

El propósito es la brújula que te orienta en una situación de incertidumbre y, por lo tanto, es fundamental para gestionarla y determinante para conseguir la renovación constante que nos proporciona la sostenibilidad laboral deseada.

4. ¿Cómo conseguir un buen empleo en la revolución de las cosas?
Cada vez seremos más los trabajadores del conocimiento, aunque se seguirán necesitando directivos, expertos en marketing, negocios y finanzas, y comerciales y surgirán nuevas profesiones. Eso sí, desaparecerán prácticamente todos los empleos básicos y repetitivos, que pasarán a hacerlos robots, por lo que la brecha salarial entre unos trabajadores y otros será mucho mayor.

Esto sucederá con independencia de formas jurídicas y clichés del siglo pasado, como funcionarios, autónomos, asalariados o emprendedores. En 2020, el 45% de los profesionales de occidente seremos knowmads, golden workers, enomads, etc. Es decir, trabajadores que ofrecen su conocimiento y talento diferencial bajo modelos de negocio flexibles a varios empleadores, por proyectos, como consultores, durante un período determinado o a tiempo parcial.

5. ¿Qué puedo hacer para superar los tres retos profesionales mencionados?
De alguna manera, ya está implícito en las respuestas anteriores, pero sintetizo, a continuación, cómo afrontar los tres retos de estos tiempos:

Primer reto: cuatro generaciones en un mismo espacio laboral. Con autoliderazgo. Aportando tu valor diferencial, talento y conocimiento en cada momento, asumiendo el protagonismo de tu carrera y buscando tu lugar.

Segundo reto: disrupción económica y del trabajo. Con reinvención constante. Abrazando la filosofía del cambio, conectando contigo y con las necesidades del mercado y desarrollando competencias transversales.

Tercer reto: menor oferta de empleo y mayor brecha salarial. Con modelos de negocio flexibles. Hagas lo que hagas, tu apuesta debe ser por el conocimiento que aporta valor diferencial al mercado, que es la que te permitirá renovarte.

6. Si estás en el inicio de tu vida profesional, ¿por dónde empezar?
El inicio dependerá de tus circunstancias concretas. Aunque… seamos prácticos:

– Si ya conoces tu vocación o hay algo que te apasiona, empieza por ahí.
– Si no es así, elige lo que haces mejor, y algo que además creas que es necesario para los demás o para el mundo.
– Si sigues sin saber qué hacer, desarróllate en la disciplina STEM (Ciencia –Science–, Tecnología, Ingeniería –Engineering– o Matemáticas), la que se te de mejor, ya que se necesitará en la mayoría de los empleos aún por descubrir.

En todos los casos, añádele curiosidad, creatividad y equípate para un viaje largo que incorpore la filosofía del cambio. Viaja, conoce otras culturas y desarrolla competencias transversales y conocimientos.

7. Si tienes experiencia, pero estás necesitando un cambio, ¿cómo articularlo?
Si estás en plena vida laboral, pero ves que necesitas cambiar, por tu propia satisfacción personal o para adaptarte al mercado:

– Busca opciones dentro de tus áreas de conocimiento y experiencia, pero intenta salir de la caja. Toma el protagonismo y analiza lo que te gusta más y tu diferencia; ésa que el mercado valora más de ti.
– Sé flexible en tu modelo de negocio y mantente abierto a nuevas formas que encajen mejor con los nuevos tiempos, tu estilo de vida y tu propósito.
– Sigue desarrollando competencias transversales y no renuncies al cambio, ni a tu vocación y, en el caso de que aparezcan en tu camino, reinvéntate.

Alimenta siempre tu curiosidad y alimenta todas las competencias necesarias para seguir siendo valioso, incluida la gestión del cambio y la incertidumbre y la creatividad. Déjate guiar siempre por lo que más disfrutas porque es un buen indicador de estar en el camino profesional correcto.