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Mi Dirección General pasa de nuestro departamento ¿eso es bueno o malo?

Mi Dirección General pasa de nuestro departamento ¿eso es bueno o malo?

Un profesional se me quejaba: “Mi Dirección General no se preocupa de los temas de mi departamento. No mueve ninguna iniciativa ni estamos en su radar. Y claro, así ¿para qué voy yo a mover las cosas, para meterme en líos?”. Otro me comentaba: “La persona más importante de esta empresa es sin duda el chófer del Director General. Si quieres que se entere de algo, al chófer, no falla”.

La regla es: no te fijes en el Organigrama. Eso es tontería. El verdadero Organigrama de una empresa se realiza midiendo el tiempo que cada profesional pasa con la Dirección General. Si el Subdirector General y segundo en la línea se ve con el gran jefe media hora al mes, y su secretaria/o una hora diaria, estate atento. En las altas esferas, y más en las empresas muy grandes o multinacionales, siempre se forma una corte alrededor del poder. No está bien decirlo, bajo ningún concepto lo menciones ¡somos profesionales, eso ya no pasa! Pero está ahí. Que tu jefe te dedique tiempo es bueno, si pasa de ti, malo.

¿O no?

La pregunta es: ¿Y te interesa estar en esa corte? ¿Te interesa que tu Dirección General esté atento a tu área o tu labor? Pues como siempre, depende. Un gran profesional, de mucho éxito, me contaba: “Mi habilidad ha sido unirme siempre a proyectos ganadores, iniciativas que necesariamente iban a triunfar. En 20 años, he logrado enlazar tres. Y como la gente me ha visto asociado al éxito, ¡ha pensado que el responsable del mismo era yo!, cuando solo me he dejado llevar”.

Mi consejo. No te vincules a la persona. Cuida mucho entrar en los círculos de poder a través de asociación personal. Los grandes jefes duran una media de cuatro años en estos momentos. Vincúlate a las Líneas de tendencia. Los Directores Generales marcan líneas de tendencia, dicen cuáles son los caminos que debe seguir la compañía. Pero ni quieren ni pueden entrar en los detalles de cómo esas líneas se llevan a la práctica. Ten iniciativas si estas en la línea de tendencia, ten iniciativas para ponerte en las líneas de tendencia. Y llévala al éxito, sin crear envidias. Cambiar un Director General, es fácil. Cambiar una Línea de Tendencia de éxito, es mucho más difícil. Y si no la quieren en tu empresa, siempre habrá alguien en la calle que la valore y cuente contigo para implantarla en su Organización.

El profesional que reclama más interés por parte de su gran jefe no se da cuenta de que, algún día, este le pasará factura porque ni sigue líneas de tendencia ni hace por crearlas. Su Departamento se está quedando atrás, y en algún momento su área dará problemas, y entonces le pasarán factura por todas las comodidades que ahora se está tomando. Lo cual es muy peligrosos si tienes cuarenta años, y puede ser muy acertado si andas cerca de la jubilación.

Cuando tu jefe te ignora, es malo. Pero cuando se preocupa por ti y por lo que haces, o estas en su línea, o eres un obstáculo. Tú mismo.

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Luis Valdivieso

Autor del libro La venta triangular, Urano 2014