Hay sectores que deben renovarse, sí o sí, para adaptarse a las nuevas generaciones. Por ejemplo, las entidades financieras. Los bancos han aumentado en poco tiempo sus servicios online precisamente porque saben que los millennials tienen otras preferencias.

Según el informe “The Millennial Disruption Index” (MDI), el 33% de los millennials cree que no necesitará un banco para nada, y la mitad piensa que las empresas emergentes cambiarán la forma en la que trabajan las entidades bancarias ahora. Es más, un dato curioso de este estudio revela que el 71 % de tales jóvenes prefiere ir al dentista antes que escuchar las propuestas comerciales de los bancos.

Con este paradigma, las entidades financieras deben conocer al dedillo las necesidades de los millennials y adaptarlas para no desaparecer. Algo común entre estos jóvenes es que no suelen pisar una oficina bancaria, es decir, realizan el 100% de las operaciones de forma digital. Las razones son varias. El informe Banca Digital en España 2015 de IEB apunta a que “tienen la tecnología como parte de sus vidas y desconfían de lo que ha sido tradicional hasta la época”. Así lo ve Guillem Bargalló, millennial y experto en marketing digital: “realizo todas las transacciones bancarias desde el ordenador o vía móvil, sólo voy a la oficina si debo firmar algún documento”, apunta.

Los retos de los bancos

Intensificación de los servicios por móvil. Los jóvenes utilizan el móvil para todo, por ello, el crecimiento de servicios que permitan realizar transacciones rápidas desde el smartphone es un acierto. El informe “The digital disruption of retail banking”, publicado por Business Insider Intelligence, explica que el móvil es el canal con más potencial porque el 71% de los millennials indica que es imprescindible tener una aplicación de banca, el 60% afirma que es necesario contar con una aplicación para realizar pagos y el 41% eligieron su banco por la comodidad que les ofrece por el móvil.

Con ello, la figura del gestor también cambia y estará presente gracias al móvil. “El gestor se comunicará directamente contigo por el chat interno de las aplicaciones”, vaticina Guillem Bargalló a la hora de analizar el futuro de los bancos.

Transferencias entre usuarios. Otra de las necesidades de la generación Y es la rapidez en el pago. “Creo que las transferencias inmediatas entre usuarios deberían ser más ágiles”, destaca el millennial Guillem. Para ello, las nuevas aplicaciones P2P sustituyen, poco a poco, al pago en efectivo. Son servicios cómodos y al momento que hacen que los usuarios intercambien dinero sin tener que acudir al banco.

Nuevas formas de pago. La gran parte de los millennials quieren que cambien las formas de pago. Poder hacerlo con smartphone y por sistema contactless es el presente y futuro, además de nuevos conceptos, como el pago con selfie.

Valores: transparencia, experiencias… Para acercarse a los jóvenes, los bancos deben ser transparentes y explicar, de forma clara y en dos pasos, los gastos, costes, productos, y con ello generar confianza. En este marco, los bancos deben ser sociales y apostar por estrategias de influencia social. Los millennials confían más en las personas que en las empresas.