Saltar al contenido
SomosBiz

Turismo sostenible, una nueva tendencia que desplaza al turismo de masas

Turismo sostenible, una nueva tendencia que desplaza al turismo de masas

El turismo sostenible va quitándole espacio al turismo de masas. Una forma de viajar más respetuosa que no solo convierte los destinos en espacios mejores para los turistas, sino también en espacios mejores para las personas que los habitan.

La apuesta por esta tendencia va más allá del propio turista, y es que la ONU ha declarado este año 2017 como el Año Internacional del Turismo Sostenible para el Desarrollo, con el objetivo de promover un cambio de políticas y prácticas empresariales en el sector, así como en los hábitos de los consumidores y viajeros. Con esto se aspira a conseguir una industria turística más responsable y comprometida con las culturas y economías locales y con el medio ambiente.

Y es que el impacto del turismo sobre nuestra economía no es nada despreciable, según del Barometro del Organismo Mundial de Turismo, más de 1.200 millones de personas viajaron para hacer turismo en 2016. Estas cifras llevan al sector a ocupar a uno de cada once trabajadores del mundo y a generar un 11% del PIB mundial. El impacto económico parece, a primer vistazo, deseable para cualquier país, pero, ¿cuál es el impacto social de esta actividad?

El turismo es una de las actividades con mayores consecuencias sobre el medio ambiente, debido al fuerte impacto que suponen los desplazamientos, y sobre el entorno, tanto para los espacios naturales como para las personas que habitan las zonas visitadas por turistas. Este impacto negativo sobre los destinos, tal y como explica Soledad Morales, profesora de los Estudios de Economía y Empresa de la UOC, ha hecho que la sostenibilidad y la responsabilidad hayan ido ganando importancia y se hayan reflejado en las preferencias de los viajeros.

Así lo confirmaba Booking.com en una de sus últimas encuestas: uno de cada tres viajeros tiene la intención de elegir opciones más respetuosas con el planeta este 2017. El ecotour, un viaje que incluye rutas más largas y panorámicas y en que se usan medios de transporte alternativos, también gana adeptos según esta misma encuesta, en la que un 40% de los encuestados declararon interés por esta forma de turismo. La búsqueda de experiencias y de autenticidad hace que el turista sea más exigente y busque alternativas a los destinos masificados y puramente turísticos.

En este contexto, pues, nace y crece el turismo sostenible, definido por Soledad Morales como “el tipo de turismo que no pone en riesgo las necesidades de generaciones furutas”, es decir, un turismo respetuoso con el medio ambiente, socialmente sensible y económicamente viable. Una oportunidad, al fin y al cabo, para favorecer que los viajes turísticos contribuyan a mejorar las condiciones de vida de la población de todo el mundo.
Ante todo esto, ciudades como Barcelona ya han hecho su apuesta por este nuevo modelo turístico. La capital catalana presentaba la semana pasada el Plan Estratégico de turismo de Barcelona, un plan que, según Soledad Morales, es un buen ejemplo de la aplicación de la sostenibilidad a la actividad turística, puesto que se centra en aspectos sociales y busca la mejora de la calidad de vida en la ciudad tanto para los visitantes como para las personas que la habitan todo el año.

Redacción on FacebookRedacción on LinkedinRedacción on TwitterRedacción on Youtube
Redacción