El nuevo año ha llegado con subidas en las facturas de gas y luz. En este contexto, el precio de los suministros plantea todo un reto para los bolsillos de los consumidores españoles y hace peligrar el presupuesto familiar de muchos hogares. Una situación que podría resolverse siguiendo unas simples recomendaciones y haciendo pequeños arreglos en casa con los que podemos reducir el consumo, ahorrar costes y hacer nuestra vivienda más sostenible.

Cuanto más eficiente son los sistemas de iluminación, calefacción y refrigeración, menos dinero cuesta su funcionamiento. Esto significa que sus facturas de energía pueden ser más bajas. Además, el uso eficiente de la energía es algo bueno para el medioambiente. Aquí van siete consejos para que más de uno no espere con temor la próxima factura de la luz:

  1. Mejorar el aislamiento de la vivienda. La mitad del consumo energético responde al uso de la calefacción, por lo que si reforma su vivienda elija un buen aislamiento en las paredes exteriores y sustituya las ventanas viejas por otras de vidrio doble bajo emisivo y marcos de PVC.
  1. Invertir en equipos de calefacción eficientes. Si tiene radiadores eléctricos, sustitúyalos por emisores térmicos de bajo consumo que proporcionarán una energía limpia y segura, y que gracias a sus programadores son la apuesta perfecta para ahorrar consumo.
  1. Apostar por una iluminación LEDs. Sobre todo en invierno, la iluminación de nuestra casa se lleva una parte importante del consumo eléctrica. Evite las luces halógenas y las bombillas incandescentes, ya que son las menos eficientes, y apueste por los LEDs. Con este tipo de luces ahorrará entre el 80% y el 90% del consumo eléctrico en iluminación.
  1. Instalar termostatos en su casa. Son aparatos económicos y permiten regular la temperatura de cada estancia, utilizando la energía sólo donde y cuando se necesite, y evitando el consumo por olvido de apagar manualmente la calefacción.
  1. Utilizar sensores de presencia y luces de control exterior. Con estos sistemas, las luces sólo se encienden en presencia de movimiento y se logran importantes ahorros en el consumo eléctrico. Además, existen otros dispositivos como los toileds que hacen que no tengamos ni que encender la luz del baño durante la noche y que automáticamente iluminan el inodoro al detectar su presencia.
  1. Comprar aparatos de calidad. Aconsejo adquirir electrodomésticos de clase A o superior, especialmente en el caso de frigoríficos, lavadoras, televisión, lavavajillas o vitrocerámicas por ser los aparatos que más consumen.
  1. Desconectar los electrodomésticos. El modo stand-by puede consumir en determinados aparatos eléctricos más luz que cuando están encendidos. Conocido como consumo silencioso, este sistema, al igual que cuando está encendido un aparato electrónico, emite emisiones de dióxido de carbono que incrementan el calentamiento global. Por ello, es recomendable desenchufar el mayor número de electrodomésticos posible y utilizar regletas con interruptores.

Todos estos consejos nos ayudarán a reducir costes y desarrollar hábitos de eficiencia energética, algo que se hace cada vez más necesario cuando la palabra ahorrar se convierte en el principal cliché en el día a día de los españoles.