[…] En 2017, la escasez de alimentos sigue siendo el mayor problema en la vida de muchas personas y uno de los principales retos que afronta la sociedad. Se trata de una crisis global pero también local, puesto que en la Cataluña moderna se calcula que un 23% de la población vive en situación de pobreza. Las consecuencias afectan especialmente a los niños: en su caso, el riesgo de pobreza se dispara hasta afectar a un alarmante 27%. Es una batalla que requiere la implicación de toda la sociedad y en la cual el sector de la alimentación y la distribución, de la mano de diversas entidades benéficas, está presente. Las iniciativas de recogida de alimentos como el ‘Gran Recapte d’Aliments a Catalunya’ del 1 y 2 de diciembre son cruciales en los esfuerzos para paliar esta situación, aunque, según los organizadores, insuficientes. Por un lado, por la falta de recursos, y por otro, porque también creen imprescindible atacar la raíz del problema: la distribución desigual de los alimentos en la sociedad y su derroche. […]

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