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La Economía Gig, un nuevo contexto laboral

La Economía Gig, un nuevo contexto laboral

En primer lugar, aclarar que la Economía Gig o Gig Economy no es sinónimo de economía colaborativa. Esta última es aquella originada por los intercambios personales o profesionales basados en la confianza mutua mientras que la Economía Gig no es más que un modelo de trabajo basado en los trabajadores autónomos también llamados independientes o freelancers.

Se trata entonces de trabajadores que prestan sus servicios en otras empresas o a otras empresas bajo un contrato mercantil y no bajo un contrato laboral por lo que, aunque en la práctica puedan parecer empleados, reciben sus honorarios vía factura (aquellos registrados y dados de alta correctamente) y no vía nómina.

Se habla mucho del modelo Uber respecto a la Economía Gig, haciendo alusión a la situación laboral de los conductores. Trabajadores independientes que prestan servicios solicitados por terceros que les contactan a través de una aplicación Marketplace, que se encarga de acercar la oferta a la demanda. Ambos se benefician de la facilidad de acceso a este servicio de movilidad. Es esto precisamente lo novedoso de este nuevo modelo de economía, la utilidad que generan estos servicios a los consumidores y la facilidad de acceder a nuevas formas de ingresos.

Pero el modelo Uber no es más que un tipo de Economía Gig o Economía Freelancer. La digitalización de la economía, la situación laboral y el cambio de mentalidad de los trabajadores, está favoreciendo la expansión de trabajos eventuales o por proyecto. En este contexto, este modelo de trabajo se lleva a cabo especialmente en algunos sectores como la consultoría tecnológica, donde la especialización es la clave para que las empresas confíen en este tipo de colaboradores expertos cuyo conocimiento específico no pueden encontrar dentro de su plantilla.

Según un estudio del McKinsey Global Institute, no todos los colaboradores de la Economía Gig son freelancers que desarrollan una actividad profesional como autónomos, sino que existen cuatro tipos de trabajadores independientes:

1. Agentes libres, aquellos para los que el trabajo por cuenta propia es su primer ingreso porque lo han elegido.

2. Colaboradores eventuales, aquellos que deciden ser trabajadores independientes como segunda fuente de ingresos para desarrollar plenamente su carrera profesional. Este es el caso de muchos bloggers.

3. Reacios, aquellos que tienen como fuente de ingreso principal el procedente de su trabajo por cuenta propia pero les gustaría tener un trabajo principal por cuenta ajena.

4. Los financieramente atados, los que realizan actividades independientes como segunda fuente de ingresos solamente por necesidad de obtener más ingresos.

Este mismo estudio indica que a los colaboradores propios de la Economía Gig les unen tres características principales: la autonomía propia de su naturaleza independiente, el pago por tarea realizada y la relación temporal de la relación laboral entre empleado y empleador.

En esta realidad, con diferentes modalidades de trabajo por cuenta propia y en la que la digitalización facilita el acceso a una fuente de ingresos extra, es prioritario para las instituciones estatales que se regulen y se faciliten estas actividades, tanto para los que reciben ingresos como para los que realizan los pagos.

McKinsey Global Institute señala también que las plataformas digitales de prestación de servicios profesionales mejoran la calidad de los servicios prestados al consumidor porque se trata de servicios bajo demanda. Además, estas plataformas crean un mercado transparente, facilitan la elección por parte del consumidor y reducen las barreras de entrada a los participantes en sectores muy diferentes.

Por último, este estudio refleja el uso que las empresas pueden dar a este tipo de trabajadores, haciéndolas más ágiles y productivas contratando a los mejores especialistas. De esta forma la relación profesional durará sólo el tiempo que se necesite. Aunque también han de tener en cuenta que este tipo de trabajos deben regularse mediante contratos de confidencialidad de manera que la implicación de un trabajador externo a la organización no suponga riesgos a nivel estratégico.

En definitiva, la Economía Gig es consecuencia de la nueva economía digital cuyas herramientas ofrecen a los profesionales un nuevo entorno que tener en cuenta en sus relaciones laborales.

Ana González

Analista de Finanzas Corporativas y blogger.

www.miscontroversias.com


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